Apostolado Papal Ad Gentes en Asia: proclamación de la Fe en Jesucristo y Su Madre

 

Misión Ad Gentes

Misión Ad Gentes

El Santo Padre Francisco ha hecho una muy fecunda incursión en tierras no cristianas, más específicamente en el Asia, durante su viaje apostólico a Corea. Lo hizo con ocasión de la VI Jornada Asiática de la Juventud, en la que se reunieron jóvenes “venidos de toda Asia”[1], como dijo el Papa repetidas veces.

El objetivo supremo de su viaje no fue ni gestiones temporales ni la asistencia social ni el ecumenismo sino anunciar a Jesucristo. El Papa viajó a Corea para “anunciar a todos el único nombre  en el cual podemos ser salvados: Jesús, el Señor”[2]. Es en Cristo, como dijo el Papa al beatificar a los Mártires Coreanos, en Quien se nos “ha concedido la victoria más grande de todas”[3].

Zurbarán - Cristo Crucificado

La victoria más grande de todas

El Papa anunció a Cristo y proclamó las glorias de la Santísima Virgen María, a quien, dijo, “le ofrecemos nuestras alegrías, sufrimientos y esperanzas”[4]. A Ella le confió “de modo especial a cuantos han perdido la vida en el naufragio del ferry “Se Wol”, así como a los que todavía hoy sufren las consecuencias de esta gran desgracia nacional”[5]. La Virgen ya empezó a mostrar los frutos de esta plegaria papal pues uno de los padres de uno de los jóvenes difuntos en el ferry “Se Wol”, le pidió al Papa el Bautismo, que se realizó en los días de la visita apostólica, evento misional este que fue cubierto a escala mundial.

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A la Virgen, el Papa se dirigió bajo su advocación de “Reina del Cielo” y llamándola “Madre de la Iglesia en Corea” y le pidió que Ella “guíe nuestros esfuerzos para transformar el mundo según el plan de Dios, y que haga que la Iglesia de este país sea más plenamente levadura de su Reino en medio de la sociedad coreana”[6].

A la Virgen Sacrosanta, el Papa le pidió que florezcan plenamente en Corea “las semillas sembradas por los mártires[7]. Roguemos a Dios para que este florecimiento sea tan pleno que toda Corea, adherida de lleno a la Iglesia Católica, sea inflamada de amor a Cristo y a Su Madre Santísima.

Francisco Xavier

Sacerdote Misionero en Taiwan

Multitudes acuden a oír la predicación del Vicario de Cristo (Corea, 2014)

Multitudes acuden a oír la predicación del Vicario de Cristo (Corea, 2014)

[1]S.S. Francisco, Angelus (Viaje Apostólico a la República de Corea  con ocasión de la VI Jornada de la Juventud Asiática [13-18 de agosto de 2014]), Daejeon 2014.

[2] “I giovani sono portatori di speranza e di energie per il futuro; ma sono anche vittime della crisi morale e spirituale del nostro tempo. Per questo vorrei annunciare a loro e a tutti l’unico nome nel quale possiamo essere salvati: Gesù, il Signore” (S.S. Francesco, Videomessaggio ai Coreani in Occasione dell’imminente Viaggio Apostolico nella Repubblica di Corea, 2014).

[3]S.S. Francisco, Homilía en la Santa Misa de Beatificación de Paul Yun Ji-Chung y 123 Compañeros Mártires (Viaje Apostólico a la República de Corea  con ocasión de la VI Jornada de la Juventud Asiática [13-18 de agosto de 2014]), Puerta de Gwanghwamun, Seúl 2014.

[4]S.S. Francisco, Angelus (Viaje Apostólico a la República de Corea  con ocasión de la VI Jornada de la Juventud Asiática [13-18 de agosto de 2014]).

[5]Ibid.

[6]Ibid.

[7] “Que las oraciones de María, Madre de la Iglesia, hagan florecer plenamente en esta tierra las semillas sembradas por los mártires, regadas por generaciones de fieles católicos y trasmitidas a ustedes como promesa de futuro para el país y el mundo” (S.S. Francisco, Discurso en el Encuentro con los Obispos de Corea (Viaje Apostólico a la República de Corea  con ocasión de la VI Jornada de la Juventud Asiática [13-18 de agosto de 2014]), Sede de la Conferencia Episcopal Coreana, Seúl 2014).

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